LivePict | Fotografías de Conciertos

Etiqueta en los conciertos

Dedicarse a la fotografía de conciertos es una actividad apasionante y llena de satisfacciones, al menos en mi caso lo considero así. Tener el privilegio de combinar dos de mis grandes pasiones, la música y la fotografía, en un momento y espacio definidos es un sueño hecho realidad. Lamentablemente no siempre las cosas salen como uno espera o desea y es en estos casos dónde nuestra actividad puede llegar a ser verdaderamente frustrante. Salas pequeñas y sin espacio, iluminación del escenario desastrosa o a veces inexistente, músicos que se mueven de un lado a otro del escenario sin parar quietos ni un momento, servicio de seguridad poco amable, poco tiempo para tomar fotografias, etc… son algunos de los claros inconvenientes con los que tenemos que batallar continuamente.

Aún así, pocas actividades me motivan y me gustan tanto como poder cubrir fotográficamente un evento musical. Y creo que una de las claves para poder realizar este trabajo en las mejores condiciones posibles es tener un respeto absoluto tanto a tus compañeros de profesión como a toda la cantidad de personas que te rodean. Es por este motivo que en este primer post del blog voy a describir, intentar orientar y dar mi opinión acerca de lo que debemos y sobretodo no debemos hacer a la hora de realizar nuestro trabajo como fotógrafos acreditados.

Antes de empezar

Procura ser puntual. A nadie le gusta esperar. Si la organización o la promotora de conciertos te convocan a una hora máxima determinada, llega 10 o 15 minutos antes de esa hora. Además de la ventaja que supone llegar con tiempo para preparar adecuadamente tu equipo y revisar que todo funciona como debe, es bueno poder disponer de unos minutos para conversar un poco con tus compañeros y con los responsables del evento, siempre se aprenden cosas y no te perderás ninguna información que pueda resultar importante a la hora de cubrir el espectáculo. Es en ese momento cuando se reparten las identificaciones que te acreditan como fotógrafo, procura llevarla encima bien visible y sin posibilidad de perderla. Habitualmente las identificaciones són adhesivas y se pueden pegar en la ropa, de todas formas yo recomiendo el método de la funda de plástico transparente para llevarla colgando para más seguridad.

Primer contacto

Habitualmente, en el foso de un concierto relativamente grande podemos estar congregados entre 10 y 20 fotógrafos, a veces más. Comparado con la cantidad de público puede ser una cifra prácticamente residual, pero si contamos con que el espacio de trabajo es pequeño y lleno de obstáculos, cargando cámaras y objetivos bastante grandes y pesados y que el tiempo de trabajo efectivo es reducido, mucha gente se empieza a poner nerviosa y se olvida que tiene que compartir ese espacio con otros. Empujones, pisadas, codazos y a veces algún insulto es el pan de cada día. Por lo tanto, lo que en principio se puede presentar como una actividad apasionante, puede acabar siendo infernal. Yo procuro seguir a rajatabla mi propia ley, que se puede resumir en dos sencillas palabras: No molestes. Así de fácil y así de sencillo. La experiencia me dice, y ya van unos cuantos años, que si no quieres hacer amigos, como mínimo no te busques enemigos. Observa el espacio de trabajo, escoje un sitio, prepara la cámara y dispara.

Ser invisible

Enlazando con lo anterior, me refiero con ser invisible a no querer destacar más de lo estrictamente necesario. Imaginemos que hoy nos ha tocado fotografiar a una famosa estrella de rock conocida por su energía en el escenario y por ir de un lado a otro del escenario cual atleta de los 100 metros lisos. De acuerdo, nos lo vamos a pasar en grande con su música y vamos a tomar uns fotografías estupendas…pero podremos nosotros los fotógrafos desplazarnos por el foso a la misma velocidad que la estrella de rock para poder realizar nuestro trabajo? La respuesta es no. Ni lo intentes, te vas a hacer daño. Como he dicho antes, prepárate, ajusta tu cámara observando la iluminación disponible y dispara. Lógicamente, durante los minutos o los temas durante los cuales nos han autorizado a hacer fotografías te puedes mover de un lado para otro para captar mejor la expresión del artista o cantante, pero procura no entorpecer el trabajo de los demás. Si tienes que pasar delante de otro compañero puedes esperarte a que él también se mueva en la misma direción o hasta que baje su cámara para buscar otro espacio o encuadre. Si ninguna de estas dos opciones ocurren en un espacio de tiempo suficiente, agáchate y pasa por delante procurando que haya el mínimo contacto.

Sigue una dirección

El método que sigo si las condiciones de espacio y densidad de gente lo permiten es posicionarme en el extremo izquierdo del foso. De esta manera puedo observar de qué manera estarán colocados los músicos con un solo vistazo, además de tener una visión en línea recta de los lugares con más fotógrafos. Ahí empiezo a disparar. Si veo que poco a poco me puedo ir desplazando hacia la derecha para poder captar otros ángulos o músicos lo hago respetando lo dicho en el punto anterior. Es importante seguir una sola dirección y procurar acabar todo el recorrido, así, llegando al otro extremo podemos ir volviendo poco a poco a nuestra posición inicial. En los casos en que es muy difícil o casi imposible moverse libremente (en sitios dónde no haya foso, por ejemplo) habrá que ser todavía más cautos con nuestros movimientos y no moverse si no es estrictamente necesario.

Procura pedir permiso y dar las gracias a otros compañeros si hacen el esfuerzo de hacerte un hueco por dónde tu puedas pasar. Y al contrario, si algún compañero te pide paso, actúa tal y cómo te gustaría que los otros lo hicieran. Al final del trabajo, una palabra de agredecimiento o de apoyo nunca está de más.

La palabra es ley

Los tres primeros, segundo tercero y cuarto, primero y segundo, 15 minutos…Con estas denominaciones nos referimos, o mejor dicho, nos hará saber la promotora u organización del concierto antes de empezar, las canciones o el tiempo durante el cual podremos realizar nuestro trabajo. Respétalo, no hay más, no hay derecho a réplica o cambio de sentencia. Al final del tiempo establecido el servicio de seguridad nos guiará de mejor o peor manera hacia la salida del foso. Lo dicho anteriormente sirve aún más si cabe en este aspecto. Cuando se acaba el tiempo se acabó.

Si tenemos derecho a hacer los tres primeros temas y en el primero de ellos nos encontramos con un tema instrumental, o con poca o nula luz o hasta con los músicos detrás de un telón, puede resultar frustrante, ya que pensaremos que nos han “birlado” un precioso tiempo para hacer las fotografías. Seguramente es así, pero no hay nada que podamos hacer al respecto. No te enfades, disfruta con tu trabajo y dispara. Por suerte, algunas promotoras esto lo tienen en cuenta, y por lo tanto hacen bien su trabajo y te lo dicen al principio. Hasta pueden darte unos minutos más al final, pero no pasa con frecuencia.

El público

Si anteriormente he resaltado la importancia de ser amable y respetuoso con tus compañeros de trabajo, serlo con el público asistente al concierto lo es de igual manera, todavía más si cabe, ya que ellos han pagado una buena cantidad de dinero para asistir al evento y se merecen un trato inmejorable. El público es entrañable. Cuando te ven aparecer en el foso sus caras reflejan la alegría de saber que pronto podrán disfrutar de sus ídolos. Algunas personas te harán preguntas, querrán saber en qué medio trabajas, qué cámara llevas, en algunas ocasiones te pedirán que les hagas una foto. No los decepciones. Si te preguntan, contesta amablemente, explícales alguna anécdota, si sabes alguna particularidad del artista que hayas podido ver en algún concierto anterior cuéntasela. Puede parecer una tontería, pero si la relación público-fotógrafo es buena, todo funciona mucho mejor. Piensa que entre ellos y el artista estás tú y por lo tanto, durante un corto período de tiempo formarás parte de su experiencia. Llevar encima alguna tarjeta de visita para que se puedan poner en contacto contigo es una buena idea.

Durante el concierto, procura tenerlos en mente y repito, sé amable y considerado.

La seguridad

Que haya un servicio de seguridad en los eventos donde se reúne gran cantidad de gente es absolutamente indispensable. Ellos velarán por la integridad del público y procurarán que no hayan altercados o situaciones peligrosas o violentas. Estoy completamente a favor de su trabajo y repito, es un servicio indispensable para que todo funcione sobre ruedas. Aún así, me hubiera gustado que en determinadas ocasiones no se hubiera utilizado tanto la fuerza para desalojarnos de nuestro espacio una vez terminado el trabajo, pero por suerte han sido ocasiones contadas que no llegan ni a la categoría de anécdota. Al igual que con tus otros compañeros y el público, procura mantener también las formas y ser respetuoso, aunque no lo sean contigo.

Post concierto

En algunas ocasiones y obedeciendo lo que nos indique la promotora del concierto, los fotógrafos nos podemos quedar si lo deseamos a disfrutar del resto del evento. Habitualmente nos situaremos en las zonas especialmente designadas para medios de comunicación o invitados. Todo lo escrito anteriormente es aplicable a estos casos. Respeta las órdenes, quédate dónde te indiquen y sobretodo, si te piden que no uses la cámara, no lo hagas, ya has tenido tu tiempo en el foso y debes haberlo aprovechado adecuadamente.

Hasta aquí llega el primer post del blog, he procurado ser lo más claro y explicativo posible acerca de la “etiqueta” que creo se debe respetar en todo momento para poder realizar el trabajo en las mejores condiciones posibles. Si han quedado cosas por apuntar lo haré en un próximo artículo y os invito amigos lectores a que hagáis los comentarios que creáis convenientes, gracias!

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